Enfoque

Los 90's fueron una era de profesionalización intensiva y pareciera que estamos en una nueva etapa, la de la retención del talento, cuando en realidad el desafío frente a que se encuentran nuestras organizaciones es de atracción: de las capacidades que no tienen y de las que están dormidas dentro de la misma firma.

Está demostrado que el efectivo despliegue del talento potencial de personas y equipos es hoy estratégicamente más importante que cualquier otro activo o tecnología, dado que es la capacidad humana la principal fuente renovable de ventaja competitiva y transformación organizacional. A su vez, las capacidades organizacionales centrales que hacen al corazón de la fortaleza competitiva de una firma, no siempre son conocidas, priorizadas y desarrolladas de manera consciente por el management.

Vemos con nuestros clientes que uno de los grandes desafíos organizacionales es el desarrollo de capacidades dinámicas, más que el solo hecho de contar con buenos planes o resultados actuales. Como plasmamos en nuestro escaneo de megatendencias y el escenario actual, las compañías en Latinoamérica afrontan una enorme presión en este punto, fruto de dos grandes tensiones:

  • Las restricciones externas de talento en el mercado del trabajo, que seguirán acrecentándose en nuestra Región en los próximos años tanto para roles estratégicos, como tácticos y operativos.
     
  • Los requerimientos exponenciales de conocimiento aplicado, que requiere de prácticas de gestión aún muy inmaduras y que se encuentran con modelos organizacionales y de gestión que no facilitan el despliegue del potencial actual con el que ya cuentan muchas compañías.

 

¿Contamos con la capacidad requerida para crecer?, ¿estamos aprovechando al máximo el potencial de nuestros líderes y sus equipos?, ¿hemos logrado que el desarrollo de la capacidad esté en la agenda de los ejecutivos principales?, son las típicas preguntas que nuestros clientes se hacen habitualmente. Las respuestas iniciales no son difíciles de hallar, aunque la creación de una cultura gerencial de alto desempeño, centrada en el desarrollo de las capacidades es un enorme desafío para los años que vienen.

Afirmamos lo anterior porque sabemos que el desarrollo de las capacidades humanas y organizacionales son dos temas sobre los que los líderes están más preocupados, pero que todavía ocupan un lugar secundario o reactivo en su agenda y en sus prácticas cotidianas. El tema está generalmente íntegramente delegado en las áreas de Capital Humano, con los pros y los contras derivados de esa concentración de responsabilidad.

Es por eso que desde nuestro enfoque de consultoría en para el desarrollo de capacidades pretendemos facilitar esta transición hacia organizaciones y líderes más centrado desplegar el potencial humano que reside en sus organizaciones y enfocarse en la construcción permanente de capacidades centrales dinámicas que, creemos que son mucho más importantes que el buen resultado actual o un buen diseño estratégico. Lo hacemos con un enfoque y metodología que permiten:

  • Planificar los requerimientos de talento en directa conexión a la complejidad de la visión, la estrategia y del diseño organizacional.
     
  • Diseñar estrategias de cobertura y desarrollo que tomen en cuenta el momento evolutivo de cada ejecutivo.
     
  • Desarrollar el talento desde los problemas críticos de negocio y a partir del sistema de desempeño real de la organización.
     
  • Comprender dónde reside la capacidad organizacional en los procesos grupales, encarando el talento como un activo colectivo.
     
  • Transferir conocimiento y fortalecer las prácticas de diagnóstico y desarrollo del talento en los equipos de conducción.